sábado, 9 de junio de 2012

Música para los nervios.

Y tal que están las cosas ahora, qué menos que calmarlos, dormirlos.

Son tiempos malos para los soñadores. Algo así escribía en el guión de Amélie un día el Hipólito que se escondía en el corazón de Jean-Pierre Jeunet.
Los soñadores que aún quedan ajenos al devenir atropellado de las cosas nos ponemos de los nervios en épocas como ésta.
El mundo se hunde, los bancos nos comen, los políticos prefieren seguir con su maratoniano ritmo de vida embolsándose las mismas cantidades desorbitadas de dinero en los bolsillos mientras al pueblo se lo siguen quitando, a la cultura le echan el cerrojo, a las ganas de volar y conocer, también. Parece que les gusta que todo gire entorno a ellos. Y la prensa... ¿Qué va a hacer la prensa más que engordar al monstruo?

Yo quiero soñar con un monstruo más grande. 
Que se coma al que aplasta los sueños de los soñadores.
Y que cuando todo quede en calma, desaparezca como una pompa de jabón.

Así no hay quien se esfuerce en sacar las obligaciones para alante. Total, sabes que te las van a pisar.
Y ahí es donde entran los luchadores.
Es la evolución del soñador.


A todos los que tengáis exámenes: parad un rato, mirad alrededor, tapaos los oídos. Respira. Y relájate. Pase lo que pase, seguimos rodeados de belleza. Y la belleza se hizo sólo para los ojos de quien sabe mirar.



Suena
Sink In --- The Paper Kites.


Featherstone --- The Paper Kites.

No hay comentarios:

Publicar un comentario