Aún recuerdo el momento en que mis ojos se posaron casi por arte de magia en el lomo anillado de una libretilla pequeña, con las pastas encuadernadas, verdes de copistería. Yo tenía 14 años.
No era más que el resumen de un certamen de poesía erótica que mi madre amontonó junto con otros libros, otros tantos cientos de folios encuadernados, actividades didácticas...
Pero no, tuve que caer en ese ejemplar en concreto, al azar. Algo había en las anillas que me hipnotizaba, aunque lo que de verdad se me grabó a fuego en la mente fue un poema en concreto. Un poema que me taladraría la mente de forma placentera cada vez que escuchara determinadas frases. Un poema que sirvió de fondo para mis textos, mis dibujos. Me gustó tanto, que hasta la quise llevar a un taller de lectura en el instituto. Esa idea se frustró y cambié a Cozar por Neruda (fue sugerencia del profesor, pues imaginad la cara que puso cuando le dije que quería leer aquello en público).
Sin embargo, me parece oportuno retomar aquella idea mía y compartir un poco de mí. Muriendo. Un poco.
Y es que es tan sugerente la frase "Morir la Noche un Poco"...
Morir la Noche un Poco --- Rafael de Cozar Sievert
Escucha, mujer, atiende a este mendigo.
Ven y aprende el ritual conmigo
de morir la noche un poco
abrazados por el rojo vino
y la caricia cálida del juego loco...
¡Échame algo en la mano que te tiendo!
Al menos el perfil de tu cadera
o si acaso te sientes rumbosa
te pido incluso envejecer juntos
el resto de esta noche entera.
Te pido que te acuestes en la estera
que sabes caliente de mi vientre
y que te sirva de sábana mi boca
y que esta sea la muerte que te toca
por la simple razón de estar presente,
pordiosero por ti, que a ti mendigo
la mejor limosna que te pido
y que Dios te la pague amantemente...
Suena: Blue Jeans --- Lana del Rey
La letra me parece preciosa, hablando ya de todo...

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