miércoles, 25 de abril de 2012

He encontrado un atajo


- Pero, ¿A dónde me estás llevando? -decía Viola, como si fuera él quien la condujera y no ella quien lo arrastraba tras de sí.

-Por aquí. -dijo Cosimo y empezó a guiarla, a cada cambio de rama la cogía de la mano o de la cintura y le enseñaba los pasos.

-Por aquí -y andaban por ciertos olivos que sobresalían de un empinado repecho, y desde la cima de uno de ellos el mar, que hasta entonces sólo descubrían fragmento a fragmento entre hojas y ramas, como fraccionado, se les mostró de repente sereno y límpido y vasto como el cielo. El horizonte se abría ancho y alto y el azul estaba tenso y despejado sin una vela y se podían contar las crestas apenas acentuadas de las olas. Sólo una levísima resaca, como un suspiro, corría por las piedras de la orilla.

Con los ojos medio deslumbrados Cosimo y Viola volvieron a meterse entre la sombra verde oscuro del follaje.

-Por aquí...

[...]

Para ellos, el mundo eran los árboles más intrincados y retorcidos e inaccesibles.


____

Sin duda, este es mi fragmento favorito de "El Barón Rampante", de Italo Calvino. Un libro precioso, por si os interesa.



La fotografía: Una de las muchas calles de la Judería, de Córdoba.




Suena: Where is my Mind --- The Pixies




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