sábado, 28 de septiembre de 2013

Del Narcisismo: adictos al Espejo.


Narciso; M.A. Merissi da Caravaggio

 Hoy vengo a hablaros de un fenómeno que se ha tendido a criticar demasiado en la sociedad en la que vivimos; acto incongruente si tenemos en cuenta que en la sociedad (como la llamamos) de los Mass Media, o la Sociedad de Masas, cada vez tendemos a alzarnos en una pugna individualista por encima del resto apelando bien a nuestras cualidades inmanentes o a aquellas que hemos logrado a través de la filosofía, del arte o de la literatura con el paso del tiempo. Y esa búsqueda de un arsenal ideológico no es más que una búsqueda de nosotros mismos en el tiempo y en la mente de otros hombres. No es más que un intento de justificar nuestro parecer, nuestros sentimientos, etc. ante el Mundo.

Reafirmarnos, hallarnos en el espejo de la historia y del pensamiento. Porque la imagen de nosotros mismos que en él vemos nos gusta más que la del espejo del cuarto de baño.

Freud hablaba a principios del siglo XX del paralelismo que existe entre el concepto de Yo, la Sublimación (entendida como la creación) y el artista. El Yo es algo que no sólo toma el artista como tema de la obra, sino que pretende que sea además el espectador ideal, el lector ideal (eso con lo que todo creador ha soñado), que al fin y al cabo no es más que un reflejo de sí mismo. El Yo es el sujeto y el objeto.

Pese a esto, Freud descalificaba bastante la creación artística y no es ese el matiz al que yo quiero llegar con todo esto. Sin embargo, prosigamos paso a paso.

Freud hablaba de la vida imaginaria del artista. Hablaba del creador como de un ser insatisfecho que plasmaba en se obra una vida imaginaria, unos valores donde pretendía que todo el mundo se reflejase y se regocijase en ellos, para así lograr la aceptación. 

Al fin y al cabo no es más que dar otra vuelta de tuerca: el artista crea algo que sale de su subconsciente, plasma algo íntimamente suyo, pero con los matices de unos valores socialmente aceptados, de modo que todo el mundo se vea reflejado en ellos y se regocijen. ¿Por qué? Porque ya han encontrado un discurso dialéctico en el que verse reflejados, ya han encontrado unos pilares ideológicos en los que cimentar sus tristes vidas.

Somos unos malditos adictos al reflejo.

Los Embajadores; Hans Holbein el Joven

Lacan le puso voz a la calavera del cuadro Los Embajadores de Holbein poniendo en su mandíbula (porque está más claro que el agua que las calaveras no tienen labios): “Nunca me miras desde el lugar que yo te veo”.

Esa frase entronca con otra preocupación contemporánea. 

Los Mass Media nos han hecho tener miles de facetas, en cada perfil desarrollamos de forma caricaturesca cualquiera de nuestras aptitudes o rasgos del carácter, nos desinhibimos, nos deformamos, en una burlesca anamorfosis que hace ver de nosotros cosas diferentes dependiendo del punto del que se mire. Y cuando no recibimos la atención que buscamos nos ofuscamos, cambiamos, mutamos en otra anamorfosis… Y el mundo marcha.

La calavera del cuadro de Holbein, vista del lateral derecho
 
Los escritos de Lacan son interesantes en cuanto a sus reflexiones sobre la forma de mirar y de ser vistos (lo mismo le ocurre a un cuadro, vayáis a pensar). Esto se verá reflejado en su Estadio del Espejo

El Estadio del Espejo es una tesis a cerca de la necesidad que tiene el Yo de ser reconocido por otros y de la construcción simbólica de la identidad. Todo esto lo formula desde un punto de vista evolutivo.

Cuando un niño tiene seis meses, no tiene conciencia de cómo es, pues ve su cuerpo fragmentado.  Hasta los 18 meses de vida, no es consciente de su corporalidad hasta que se sitúa delante de un espejo. Comienzan a tomar consciencia de un yo corporal completo, pero claro, ese ideal se encuentra dentro de un espejo. El niño se seguirá viendo a sí mismo como un ente fragmentado, pese a reconocer su corporeidad completa en otra dimensión: la del espejo.

Venus del Espejo; Diego Velázquez


Dice Lacan: el yo del espejo no sufre

La identificación que el hombre adulto establezca con sus congéneres seguirá manteniendo ese matiz. El hombre, cuando viva en sociedad, sentirá la necesidad de reconocerse en el otro, en sus congéneres. Esa necesidad le hará entablar relaciones de amistad, fascinación, amor y odio con el resto. También puede surgir la inseguridad, al ver que lo que el resto ve de nosotros no es más que una realidad fingida, falsa, desfigurada. Poseen una información errónea de nosotros mismos. 

Según Lacan, la forma más común de superar esa inseguridad es a través de la agresión: eliminar esa imagen difusa de nosotros mismos: invertir las posiciones respecto al espejo, pasar al otro lado, y volver a ser un ser completo. 

Pero eso es imposible.

Now Playing: Souvenir d'un Autre Monde --- Alcest




Después de todo este análisis, quiero dejar muy claro que las pretensiones creativas de cada uno pueden albergar estadios muy diferentes (aunque una parte de ese impulso siempre sea el dar a conocer al resto un fragmento oculto de nosotros mismos del que puede que ni siquiera seamos conscientes).

A donde quería llegar era a la siguiente idea:

Nos sentimos atraídos hacia una manifestación artística siempre que nos veamos reflejados en ella, de un modo u otro. Bien porque hay un matiz que habla de nosotros mismos, bien porque la comprendemos y con eso la hacemos un poquito más nuestra.

Quiero lanzar la idea de que existe un estilo de arte o un movimiento del pensamiento específico para cada uno de nosotros (que suele ir cambiando con el tiempo) y que depende de lo duchos que seamos en el campo en cuestión y de nuestro interés.

Una persona que no entienda de Arte, por ejemplo, como diría Ortega y Gasset (aunque no estoy del todo de acuerdo con su punto de vista, es más, lo detesto en su mayoría), se sentirá atraída y más cómoda con una obra hiperrealista, puesto que la entiende, está acostumbrada a encontrar todos los elementos del cuadro en la vida real, los nombra, los reconoce, conoce la utilidad y la función que tienen en el mecanismo del mundo en el que vive. 

Sin embargo, hay quien puede ir un poco más allá, es capaz de ver en la forma el concepto, el que es capaz de ver con los ojos cerrados.

No estoy defendiendo el Arte Conceptual tampoco

Siempre debe de haber algo claro y reconocible. No me gusta el Arte para unos pocos. Pero sí debe de haber cierto veto. El Arte debe mostrar algo reconocible, una imagen. Sin embargo el concepto, el reflejo del artista, debe de permanecer entre bastidores. El alma, el pensamiento, debe de quedar reservado sólo para esos pocos a los que el artista de verdad quiere comunicar algo.

Al fin y al cabo es como en todos estos perfiles de Internet: no deberíamos mostrar una imagen hiperrealista. Tampoco algo críptico, pues el espectador lo tacharía de agresivo y lo odiaría. Sencillamente hay que hablar para los pocos que queremos que nos escuchen. Hay que crear para quien queremos que nos reciban. Y nos valemos del lenguaje, que de un modo y otro todos reconocen. 


Desnudarse gratuitamente delante de todo el mundo no es algo demasiado elegante. Quien quiera desnudarte, que se moleste en conocerte. Puede que encuentre en tu piel el espejo en el que buscaba reflejarse.


Puede que encuentre sencillamente un lienzo en blanco.

2 comentarios:

  1. Entro en tu blog si ni siquiera pedir permiso, es la ventaja o desventaja de internet. El caso tu reflexión sobre el arte me ha traído de vuelta a una mía. Como los niños, el arte sólo me interesa cuando estoy a un paso de comprender una obra en concreto, no cuando ya la he comprendido o cuando está muy lejos de mi alcance. Supongo que no sea más que una disposición de nuestro cerebro. Un saludo, te invito a pasar por alguno de mis blogs e iré revolviendo en tuyo. Pedro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias por el comentario. La verdad es que en este blog brillan un poco por su ausencia.
      Me alegra mucho el mero hecho de que algo de lo que escribo le sirva a otra persona para encauzar sus propias reflexiones o para pensar, simplemente. A parte de como una vía de escape para lo que se cuece dentro de mi cabeza este blog también lo pensé un poco para eso.
      Revolveré también por tus blogs, no te quepa la menor duda.
      Un saludo.

      Eliminar