martes, 5 de marzo de 2013

Leer sobre el Romanticismo es como leer sobre mí misma // "La Revolución Romántica"

La Tempestad ó la Novia del Viento // Oskar Kokoschka

Hoy vengo a dejar unos fragmentos de Alfredo De Paz y de otros grandes de la literatura que éste primero cita en su libro La Revolución Romántica. Y es que de vez en cuando, entre estantes, tu dedo se posa en el lomo de cuero de algún libro, igual que el de muchos. Y es que, de vez en cuando, abres un libro que te puede resultar en un primer momento algo indiferente y te muestra un espejo, un viaje hasta lo más profundo de tu ser y hasta lo más profundo de las mentes de una época, de un grupo de personas, de un pintor, de un cuadro, de un color, de una pincelada. 

De un lienzo en blanco.

Y es que lo Sublime siempre ha estado latente, dormido, en una parte de mi cerebro que me impulsaba hasta esa sensación. Lo he reconocido varias veces en mi vida y con varias experiencias, sólo que no he sabido cómo llamar en concreto a esa congoja hacia el Infinito, a ese sobrecogimiento, a esa tenaza sobre el pecho. A esa tormenta desatada. Al rugir del silencio.

Y es que...

Buscamos por todas partes lo Absoluto, lo Incondicionado,
pero siempre encontramos cosas.
Novalis.

"... El hombre romántico vivía la Historia como una vida indivisible y como la historia de su propia persona.
El retorno del alma en el tiempo le decía:

He aquí tu vida, he aquí tu propia historia;
por ello tu sentimiento es consciente.

La unidad de su alma pasa a través de la metamorfosis de los tiempos.

Tú eras el pasado y serás el futuro:
no eres una parte del Tiempo, eres el Tiempo, y caminas por la vía de la purificación hacia una meta infinita.
La muerte es el misterio del cambio de forma que durará hasta el final del viaje.
Después ya no habrá muerte."

"... Amor y Muerte son una misma cosa, su meta es la unidad y el infinito, pero igual que el sueño es sólo la sombra de la muerte, la noche es sólo la sombra de esa noche perpetua a la que no le sigue ningún día."

"... El amor puede ser un juego peligroso, en el que más que jugar, comos juguetes de fuerzas oscuras y devastadoras.
El amor constituye, incluso en una época post-romántica o anti-romántica como la nuestra, un problema. Y no un problema menor; a veces se tiene la trágica sensación de que , igual que no se puede vivir sin amor, el amor es imposible de vivirse."
Alfredo De Paz.


El hombre ha sido destinado a unir lo infinito con lo finito, 
pero su total coincidencia es completamente inalcanzable.
Schlegel.

Tu amor me conducirá a los santuarios de la vida,
a la parte más sagrada del alma.
Novalis.


"... Friedrich (...) nunca pintaba a sus personajes de frente; la mayoría de las veces aparecen de espaldas y, sin embargo, tenemos la perturbadora sensación de que sus cuadros nos miran como si de pronto se convirtiesen en rostros: el espíritu del mundo parece encontrarse con la 'espiritualidad del rostro' en la luz de una mirada. (...) prácticas todas ellas que nos condenan a la soledad, a la petrificación del ser, la liberación de la mirada:

Ese instante de eternidad entre tú y yo, 
en que las almas se despiertan la una a la otra.

(...)

Me miras;

Y en tus ojos leo el límite obligado de toda posesión,
leo el surgir en mi mundo de un mundo prohibido para siempre:
así nace el deseo de una imposible transgresión y su prohibición.

Porque yo existo solamente por la gracia de tu mirada,
para hacerme percibir algo que antes no veía,
no podía ver;
es la trascendencia que aparece,
revelándome mi trascendencia,
lo que me hace yo, persona, sujeto.

Pero ese absolutamente trascendente
que ninguna práctica científica podrá nunca minimizar o infravalorar
no debe condenarnos a la soledad y a la desesperación.

Su trascendencia puede epifanizarse en un rostro,
en una expresión,
en un pacto más allá de las fracturas del tiempo,
y puede hacer que nos encontremos fuera de toda posesión;

En la común liberación no sólo de la ternura,
de la amistad o del amor,
sino también del rechazo y de la rebelión."

Alfredo De Paz.


Y es que, por suerte o por desgracia, encuentro tantas historias enterradas a poca profundidad en los milímetros que transcurren entre cada línea...

Y las que me quedan por descubrir.

Probablemente volveré a dejar algunas letras, algunas ideas, de esta Revolución Romántica. Del Sturm und Drang de cada día.

Suena: Les grandes marées --- Yann Tiersen




  

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