martes, 20 de agosto de 2013

Del miedo a la Muerte, entre otras cosas // Tuonen Joutsen

Cuestionarse la naturaleza de las religiones y de la mitología de los diferentes países y de las diferentes culturas a veces puede llegar a ser productivo. Del mismo modo, diría que no existe una sola religión verdadera, sino que el ser humano tiende a crearse una serie de mundos y de roles que se corresponden totalmente con los arquetipos de los que Jung escribió un día.

Tuonela; de Vertti Teräsvuori


Jung fue un filósofo a caballo entre el siglo XIX y XX, que alcanzó parte de su reconocimiento debido a los estudios que realizó en colaboración con Freud, aunque se fue distanciando de las ideas de su colega con el tiempo, pues pese a considerar fundamental el desarrollo del individuo en la sexualidad, Jung le dará mayor importancia a la existencia de un trasfondo ancestral al que llama Inconsciente Colectivo que no se encuentra ni reprimido ni olvidado, sino formando una parte activa dentro del sujeto, quien lo expresa a través del arte y de los sueños. Es algo que forma parte de la memoria de la humanidad, de la experiencia hereditaria del hombre y se refleja a través de los mitos, las leyendas, etc. que encierran la sabiduría de la raza humana. Son los sedimentos de la experiencia milenaria de la humanidad.

Estos sedimentos contienen los arquetipos

Los arquetipos son configuraciones formales que se repiten en el folklore, en el saber tradicional, mitos y tradiciones, y que permiten intuir la existencia de un origen común de la humanidad. Estas configuraciones formales pueden ser dragones, sombras, tronos, ángeles, divinidades, héroes, etc. Son imágenes primordiales que se encuentran en cualquier civilización y en cualquier tiempo. Sin embargo, están vacías de contenido.

Los arquetipos son los creadores de mitos, religiones, filosofía, etc. influyendo a naciones enteras, civilizaciones y épocas de la historia.

Tuonela; de Juri Asano


Ahora bien, partiendo de la idea de los arquetipos junguianos, me gustaría hablar de uno en concreto que atañe a todas las historias de mitología y religión. Y es que ¿en qué mito o historia no existe un Reino de los Muertos? 

El Infierno cristiano, el Hades griego, el Duat egipcio, los Reinos de Samsara en el Budismo, caer del puente Sirat para el Islam, el Sheol judío, el Helheim nórdico, el Tuonela para los ugro-fínicos...

Es en éste último en el que me quiero centrar.

Tuonela es el nombre que se le da dentro de la mitología nacida en el lago Ladoga, en la Edad de Bronce, a la Tierra de los Muertos. Se conoce principalmente gracias al Kalevala de Elias Lönnrot, poema épico finés por antonomasia.

Cuenta la leyenda, que cuando la luz de la vida se escapaba de los mortales hacia la fría e infinita noche, el alma peregrina ponía rumbo al río Tuoni, oscuro y silencioso. Allí, un cisne erraba solitario por las aguas negras espejadas. Paliaba su solitaria existencia esperando a la barcaza que surcaba el río transportando las almas dirigidas a Tuonela.

El Kalevala nos cuenta la historia de varios héroes que pasan por Tuonela en algún momento de sus andanzas.

Väinämöinen es retado a bajar al mundo de los muertos para recoger el hechizo de la vida eterna, para averiguar el enigma de la muerte. Tuonen Tyttö (la Niña del Tuonela) lo guía en un viaje por el reino de los muertos, mostrándole sus confines. Pero Väinämöinen no encuentra más que negrura, dominada por las Criaturas de las Tinieblas, que le instan a quedarse de una forma muy poco amigable. Afortunadamente, Väinämöinen consigue vencerlas y ascender al reino de los vivos. Una vez allí, maldice a todo aquel que decida adentrarse, en vida, en el reino de Tuonela, pues nada escapa a las garras de la muerte.

Lemminkäisen äiti; de Akseli Gallen-Kallela (uno de mis artistas favoritos de Finlandia)


Lemminkäinen, el gran guerrero heroico del Kalevala, chaman y hechicero, también consigue escapar de Tuonela en una ocasión. Sin embargo, no corrió la misma suerte que Väinämöinen y no pudo salir por su propio pie. Una de las pruebas a las que fue retado este héroe, era capturar al cisne que anidaba en Tuonela, sucumbiendo en el intento ante la bravura de las aguas del Tuoni. Su madre lo rescata del río, llevándolo a una orilla y mandando a las abejas a recoger miel de diversa procedencia para devolverle el aliento a su hijo.


Now Playing: Land of the Dead --- Summoning



Si es que, por mucho que nos pongamos a discutir, el ser humano siempre se ha centrado en crear una especie de culto hacia la muerte desde bien entrado el Neolítico. El aferrarnos profundamente a unas creencias no nos hace más evolucionados o menos, mejores o peores. Sencillamente demuestra que necesitamos el bote salvavidas de la Fe en algo que nos salve del miedo a las aguas negras del Tuonela...


a las aguas negras de la Muerte.

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