The woods are getting naked and the weather is getting colder
I can feel this Fall deep inside my bones
I hear the call of the birds, they're going to leave us
I wonder how they know their destination
The woods are turning colors, the wilderness is shinig
The North prepares for Winter 'cause it will be cruel
The birds are calling gether, they're going to leave us
I always wonder how they know where to fly...
[...]
Creo que no hay mucho más que explicar de Finlandia en estos momentos. Vivo desconectada de las noticias en todos los aspectos. Si conozco la situación de España es casi de refilón, como quien no quiere la cosa. Pero no es de eso de lo que quiero hablar.
Finlandia está preciosa. Huele a invierno. Me encanta volver de noche de la universidad (quien dice de noche, dice a las siete de la tarde y cada día anochece antes) con mi bici. Me encanta ver el naranja de las luces que alumbran el caminito a casa reflejadas en el asfalto mojado, refractadas en la alfombra de hojas amarillas que lo inundan todo (y que hacen un poquito más imposible la vida del ciclista, todo sea dicho). Es divertido empezar a escribir con tono medio poético y luego hacerle contrapunto con la pura verdad, ¿eh?
Lo que sí es verdad y que no tiene contrapunto es que Finlandia tiene un olor diferente. Es aire limpio. Puedes oler el invierno. El invierno huele a casitas en el bosque con la chimenea de la sauna abierta. Me encanta el olor a sauna. Es ese olor que resulta de quemar esa madera tan peculiar mezclado con la humedad y el frío (que puede llegar a ser punzante) de las noches. Y el olor a tierra mojada persistente.
Finlandia puede parecer un lugar algo inhóspito para vivir, para pasar la erasmus, para lo que sea. Pero dejad que remarque la palabra parece, porque para nada ésa es la realidad. Cada vez que vuelvo a casa y me adentro en ese caminito rodeado de árboles, plagado de luces lejanas, de casitas que preparan lo que sea para cenar, que huelen a invierno, a madera quemada, a madera mojada; cada vez que miro al cielo y veo nubes moverse, delineando lo que debiera ser el sol; cada vez que miro al horizonte y lo que veo es una paleta inmensa de colores y de ocres...
No puedo evitar sonreír.
No puedo evitar suspirar.
Y es que me hace tan feliz toda la naturaleza que me rodea...
Me hace tan feliz este país, esta gente.
Me gustan tantísimo las aventuras...
[...]
Life is short
Break the rules
Forgive quickly
Kiss slowly
Laugh uncontrollably
and
Never regret anything that made you smile.
Now playing: Winter Fall --- Korpiklaani
I'll never regret being here

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