-Aún me parece
que estás aquí, conmigo.-decía mientras enumeraba mentalmente las escabrosas
razones que, aquella tarde de un mayo que parecía agosto, lo habían arrancado
de sus brazos.
Y al él de los de ella.
Deslizaba las
palabras por sus labios antes de caer dormida, abrazada a la camiseta que ella
había llevado esa mañana, que había quedado impregnada de su olor. Cerraba los
ojos, para no descubrir a su lado esa ausencia.
El sillón del
salón aún le echaba de menos.
La puerta
entre abierta de su habitación aún chirriaba su nombre.
El colgante
que pendía sobre su cuello se había quedado en su estantería, susurrándole a
los libros que anhelaba que él volviera.
Y en la
penumbra pegajosa de la primavera disfrazada de verano, se quedó dormida.
Con el intervalo del
teléfono comunicando…
Suena: How Beautiful You Are --- The Cure

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